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10/11/11

Nenos olvidados pelas nais


buzóns para cativos


Las "babyklappe", los "buzones" para entregar bebés en condiciones seguras, cumplen 10 años de existencia en Austria como uno de los instrumentos, junto al parto anónimo, para evitar el abandono descontrolado e incluso el homicidio de recién nacidos.

Como los centenarios tornos de los conventos, estos buzones permiten abandonar niños pero con más garantías, médica para los bebés y jurídica para las madres.

En 2001, una modificación legal despenalizó el abandono de niños en estos "nidos" y permitió a las mujeres dar a luz sin informar de su identidad y entregar a sus hijos.

Desde entonces, 15 hospitales austríacos han puesto en marcha estos "babynest", y en la mayoría de los grandes clínicas se ofrece la asesoría y la atención médica para un parto anónimo.

"Equí porque nom ponhen
uma camara indiscreta"
En total, 29 niños, de ellos 21 en Viena, han sido dejados en estos "babynest" desde 2001. Respecto al número de partos anónimos, las estadísticas nacionales hasta 2008 registran 249 casos.

"Aunque solo hubiera sido un niño, ya merece la pena. No entiendo las reacciones contra este proyecto, que cuesta tan poco y aporta tanto", explica a Efe el doctor Andreas Lischka, jefe de Pediatría del Wihelminenspital, el único hospital vienés con este servicio.

Lischka fue quien, en 2000, presentó a las autoridades municipales el primer proyecto de "babyklappe" austríaco.

"La idea es que esa madre, tras el parto, en su desesperación total por el motivo que sea, se pueda acoger a una posibilidad legal para no dejar al niño en un contenedor de basura a cinco grados bajo cero", resume el especialista.

La "babyklappe" vienesa es un pequeño cuarto en una discreta esquina del hospital, con una ventana que se abre desde fuera y que da a un cuna climatizada y vigilada por una cámara.

Al abrir la ventana suena una alarma en la unidad de cuidados intensivos de pediatría, desde donde el personal médico apenas necesita de unos minutos para recoger al niño.

La persona que entrega al bebé, cuyo rostro queda siempre oculto, encuentra una carta en ocho idiomas que explica cómo contactar con el hospital y un sello de tinta para tomar una huella del recién nacido, un "documento" útil si luego se reclama al niño.

Una vez cerrada la ventana, un pestillo electrónico impide que pueda abrirse de nuevo mientras llegan los facultativos.

Lischka califica este servicio como "el último paso de una red de protección" cuyos primeros niveles serían la educación sexual, para evitar embarazos no deseados, y el parto anónimo.

Esa complementación la tiene clara también Christa Pletz, del centro sobre parto anónimo del Estado federado de Estiria.

De hecho, Pletz considera que la "babyklappe" no tiene sentido sin la seguridad y confidencialidad que ofrece el parto anónimo.

Ambos servicios surgieron juntos en un momento en el que aumentaron los homicidios de recién nacidos, relata Pletzt.

Según esta experta, las situaciones que llevan a optar por el parto anónimo son tan diversas como la edad y la posición social de las madres, con el denominador común de que todas se ven en la necesidad de ocultar ese embarazo y ese nacimiento.

Aunque Pletz reconoce que es difícil establecer una relación directa con la muerte de neonatos, sí menciona un informe realizado por la psiquiatra Claudia Klier en 2009, según el cual el número de homicidios de recién nacidos cayó un 50 por ciento entre 2002 y 2005, con el parto anónimo y el "babynest" ya en servicio.

"Creo que sí salva vidas, pero también que no puede evitarlo todo, ya que hay que trabajar en distintos niveles", asegura Pletzt.

Lo que también destaca esta jurista es la necesidad de entender que el parto anónimo puede ser una muestra del amor, cuando una madre consciente de que no puede hacerse cargo del bebé decide entregarlo en adopción.

Respecto a las críticas, han sido moderadas en Austria y se refieren sobre todo a la imposibilidad de los niños de rastrear sus orígenes, algo posible en los procesos de adopción regulares. ¿?

La recuperación de los niños es posible, siempre que el proceso de adopción no haya concluido y que Protección del menor, responsable de los niños tras su abandono o entrega, confirme la identidad de las madres y concluya que están capacitadas para hacerse cargo de los niños.

Además, varios hospitales de Austria no han querido instalarlo alegando que la "babyklappe" no garantiza que el parto se produzca en las condiciones de seguridad y atención que precisan madre y bebé.


03/11/10

Mudar a educaçom



A educación criativa 

  • Expertos apuestan por cambiar el sistema de enseñanza actual 
  • Abogan por potenciar las ganas de aprender y dar importancia al inconsciente

El sistema educativo tiene que cambiar. Esa es la conclusión extraída de las charlas ofrecidas en la primera jornada del I Congreso de Mentes Brillantes celebrado en Málaga. La comunidad científica clama por una nueva forma de enseñar que se adapte a las nuevas generaciones, tan influenciadas por la tecnología e inmersas en una sociedad globalizada, y que por encima de todo, no frene la creatividad.
Entre las claves aportadas por los expertos para lograr 'seres creativos'están conseguir una enseñanza que destierre el castigo y que se base basada en el apoyo al alumno, en dar más importancia al inconsciente y a la gestión de las emociones y en conseguir que las nuevas tecnologías no anulen la capacidad creadora.
"El aprendizaje basado en la coacción, en la obligación ya no tiene sentido", señala tajante el neurocientífico Mario Alonso Puig, quien es más partidario de generar "ganas y necesidad de aprender".
"Un profesor no puede dedicase a mostrar la complejidad de las cosas ni a lucirse, porque está para que la gente aprenda", afirma Puig. Este científico sostiene que "la clave en la educación será entender que si un niño no aprende no será porque no sea inteligente", sino porque no se le habla de la forma correcta. No en vano, él es defensor de la teoría de que existen nueve tipos de inteligencia en función de lo que cada uno necesita comprender.
Así, también señala que los "sentimientos punitivos" asociados a los errores y el exceso de tensión son negativos en la enseñanza y destaca que se puede aprender a cualquier edad, puesto que cuando uno se decide a aprender "empieza a cambiar el cerebro".
En ese proceso, sin embargo, no es necesario avasallar con información."Una persona no es un cubo vacío, educar significa sacar de dentro", resalta.
El abogado y divulgador científico Eduard Punset apuesta igualmente por el cambio en los modelos de enseñanza ya que, en su opinión, "los jóvenes de hoy son muy distintos a como yo era de joven, pero sin embargo, el sistema educativo sigue igual".
"Yo aprendí cantidad de competencias y habilidades que no me hicieron falta para encontrar trabajo pero que a los jóvenes sí, como el tema de focalizar la atención", debido a la cantidad de imágenes a las que están sometidos. "Como dice una camiseta de mi nieta, no es déficit de atención, es que no están interesados en las mismas cosas que nosotros", comenta. De ahí que la educación deba centrarse en dar a las personas lo que necesitan para llegar a su objetivos.

El lado negativo de las nuevas tecnologías

En cuanto a las nuevas tecnologías y su influencia en el aprendizaje, el filósofo Jose Antonio Marina, que se muestra aún más crítico con los actuales métodos de enseñanza ("genio se nace y a imbécil se llega y, en medio, está el sistema educativo", comentó durante su charla), apunta que tienen efectos negativos.
"Los jóvenes que han nacido en la era de los medios informáticos aprenden a manejar el cerebro de forma diferente y tienen un concepto de la atención en paralelo, no lineal, y pueden saltar de una pantalla a otra, pero eso implica que preservan mal la memoria, porque descargan su memoria personal en estos soportes y esto hace que desatiendan su capacidad creadora", explica.
Para Marina, crear es "una actividad que resuelve problemas (entre los que se encuentra la búsqueda de la felicidad) de forma eficiente" y es también "un hábito".
Para este pensador, lo importante es saber "jugar lo mejor posible con las cartas que se tienen" y para ello, es necesario educar el talento. "Todo lo que hacemos tiene que ver con la felicidad y en la rutina, cuando claudicamos en la necesidad de crear, nos sentimos desdichados", afirma.
Del sistema educativo también critica que los medios disponibles sólo permiten "la homogeneización", cuando en realidad se aspira a una enseñanza individualizada, en la que además, las asignaturas deberían ser "transversales, no verticales".
Por otro lado, considera esencial en la educación "el adiestramiento del inconsciente, pero no el freudiano". En este punto, Punset añade que "sólo se consigue innovar solventando problemas cuando aceptamos que la intuición y el insconciente es una fuente de conocimietno tan válida como la razón".
Enlazado con este asunto, está el de la gestión de las emociones, algo que Punset cree que debería incorporarse al sistema educativo, junto con el trabajo en equipo.