23/07/07

O 25 julho día da Pátria

En 1919, cuando A Coruña era todavía capital de Galicia, se reúne en Santiago de Compostela la “Asambreia” de As Irmandades da Fala. Intelectuales como los hermanos Vilar Ponte, Losada Diéguez, Risco o Cabanillas, acordaron celebrar, el 25 de julio del año siguiente, el Día de Galicia.

La revista A Nosa Terra, como órgano de expresión de As Irmandades, festejaba desde sus páginas el 25 de julio de 1920 el primer Día de Galicia, al que se refiere como una fecha “de lembranza da Patria natural que dende antigo, como agora e sempre, ha ser a única patria verdadeira do home”.

La celebración del Día de Galicia de 1920 fue conmemorada solamente en algunos pueblos, pero al año siguiente, según destacaba A Nosa Terra, “xa foi con mais solemnidade e en cuase todol-os pobos da patria”.


Los años iniciales tuvieron lugar celebraciones muy festivas en toda Galicia e incluso fuera, con música y panfletos que difundían la ideología galleguista. A Nosa Terra alentaba desde sus páginas la celebración del 25 de julio y la utilización de la lengua gallega. El significado que en ese momento se le dio al Día de Galicia era el de un día de recogimiento, comunión, alegría... para todos los gallegos, “un acto externo para que moitos dos nosos compatriotas se dean conta do que son, da terra nai, á que teñen que volver si queren ser algo. Desta maneira despertarán do seu sono e traballarán n-un futuro glorioso”. Era también un día de fe en el porvenir, en la fortaleza de la raza y en todos los gallegos.


Pero el estilo de las proclamas de A Nosa Terra cambia radicalmente de un año para otro. La Dictadura de Primo de Rivera, además de una férrea censura, impedía la celebración en público del Día de Galicia, lo que se trasladó a las páginas del semanario en forma de desánimo y de exhortación hacia la celebración interior. Una celebración íntima porque “é no íntimo, entre nós e dentro de nós, onde temos de festexar o día noso”. A pesar de la censura, la revista de As Irmandades da Fala se reafirmaba en sus convicciones y su deseo de lograr para Galicia la libertad y el desarrollo “progresivo da nosa cultura e vigorización do sentimento galeguista”.


En 1930, con la retirada del dictador, el optimismo vuelve a las páginas de A Nosa Terra y el 25 de julio se puede celebrar públicamente. Al año siguiente los galleguistas festejaban su día coincidiendo con las Cortes Constituyentes que habrían de aprobar la próxima Constitución Republicana Española. En ella tenían As Irmandades puesta su esperanza, y así lo reflejó A Nosa Terra: “Fumos nós quenes creamos o ambente galeguista que hoxe respírase en Galicia. Nós fumos quenes maxinamos e estructuramos unha Galicia nova e libre. Por eso agora que a nosa ideia patriótica pode acadar posibilidades de feito o noso corazón brinca mais emocionado que nunca e temos ante os ollos, con toda a súa crudeza, a responsabilidade da labor realizada e da nosa autuación futura”.

Las celebraciones del “25 do Santiago”, como se decía antiguamente, volvieron a retomar el carácter festivo que las caracterizó en un principio, sobre todo tras el referéndum popular, el 28 de junio de 1936, del primer Estatuto de Autonomía de Galicia. Más de un millón de gallegos participaron en la votación. De ellos, 999.351 dieron el ¡Sí! al autogobierno.

Parecía que por fin los galleguistas verían alcanzado parte de su sueño, pero la Guerra Civil dejó inconcluso el proceso autonómico del 36. La censura ideológica que impuso el General Franco (gallego a pesar de todo) redujo de nuevo las celebraciones del Día de Galicia a una misa por Rosalía de Castro en Santo Domingo de Bonaval y al nivel más íntimo, el del propio pensamiento. Sólo los gallegos en la emigración podían celebrarlo, con la lógica morriña de la diáspora.

Así lo hizo una de las personalidades más destacadas de la historia de Galicia y mayor ideólogo del nacionalismo gallego: Alfonso D. Rodríguez Castelao. Lo hizo en el Centro Gallego de Buenos Aires el Día de Galicia de 1948, no sólo en el que fue su último discurso en público, sino también su última creación intelectual. A Galicia, pues, la dedicó. Se titulaba Alba de Groria, un discurso en el que expresaba la “saudade” de los emigrados y daba forma a una imaginaria Santa Compaña formada por todos los personajes de la historia de Galicia, gallegos inmortales que Castelao inmortalizó en este discurso que constituye un espléndido repaso a nuestra historia.


Portada del Especial de A NOSA TERRA, con motivo del fallecimiento de Castelao

Cuando el Franquismo comenzaba a tocar fin junto a la salud del dictador, en los 60, empezaron a organizarse manifestaciones nacionalistas con motivo del Día da Patria Galega, denominación que se acuñó en 1973 y que hoy perdura. Con la llegada de la democracia se aprueba el Proyecto de Estatuto de Autonomía de Galicia por la Xunta preautonómica el 25 de junio de 1979. Tras su presentación en el Congreso de los Diputados y su redacción definitiva, se somete a la votación popular el 21 de diciembre de 1980. Ni siquiera medio millón de gallegos dieron el visto bueno a la norma jurídica que da forma a la idea de autonomía. El motivo de tan escasa participación fueron las modificaciones que sufrió el Proyecto durante su paso por el Congreso. El proceso de aprobación del Estatuto fue calificado de “aldraxe” y provocó las mayores movilizaciones ciudadanas de la historia de Galicia.

Hoy, tras su entrada en vigor el 5 de junio de 1980, el Estatuto constituye la base del ordenamiento jurídico de Galicia y regula el funcionamiento de la autonomía. Plenamente desarrollado, el Estatuto es hoy marco de convivencia en el territorio gallego. Goza del respeto institucional y popular, y a su amparo discurre el día a día de Galicia, estando presente en la vida cotidiana, tanto de los que lucharon o vivieron su implantación, como de los que ya nacen bajo su vigencia

17/07/07

Galiza na 2 guerra mundial

miércoles 20 de diciembre de 2006

"Galicia en guerra"


Esta é unha apaixoante historia oculta: A participación de Galicia na II Guerra Mundial.
De 1939 a 1945, Galicia estivo en guerra porque, maila a neutralidade de España, o país galego tivo un papel protagonista no conflicto.
O volframio extraído das minas galegas alimentou a poderosa industria bélica de Hitler. Unha rede de espías alemáns e aliados operaba nos portos galegos, mentres os submarinos U-boot se abastecían en Vigo e Ferrol. Empresas tapadeira do consorcio nazi Sofindus medraron en Galicia.
A implicación foi tan grande que mesmo os barcos pesqueiros galegos acabaron por ser obxetivo da Royal Navy, con máis dunha ducia de afundimentos en operacións secretas.
Ao remate do conflicto, unha arañeira de axentes secretos acochou aos criminais nazis e organizou a súa fuxida cara a América.
Unha apasionante e descoñecida historia que agora se relata en Galicia en guerra.
Eduardo Rolland Etchevers (Vigo, 1969), estudou Xornalismo na Facultade da Información da Universidade Complutense de Madrid. Desde 1990 é redactor do xornal Faro de Vigo, onde publica reportaxes de fondo e artigos de opinión. É colaborador habitual de revistas coma National Geographic ou Integral.
Foi premio de Xornalismo Johan Carballeira 2003 e Premio de Xornalismo Científico Xunta de Galicia, en 2004.
É autor das obras Galicia, Rutas con historia, Historia ilustrada de Vigo e La Batalla de Rande,G
[Edita : XERAIS]

13/07/07

A raça galega


Alguns estudos sugieren a existença de rasgos genéticos específicos nos galegos



Los estudios científicos indican que existen en Galicia ciertas peculiaridades genéticas que la diferencian de otros habitantes de la península.





Distinguir a un gallego es fácil, dicen los de allende Pedrafita: basta con escuchar su acento y calibrar su capacidad para la retranca. A veces, incluso se puede oír que alguien tiene «cara de gallego», aunque no siempre quede muy claro qué se quiere decir con esto. La imaginería popular, basada en las teorías escasamente fundamentadas de los nacionalistas románticos del siglo XIX, alude a una raza heredera directa de los celtas, que se distinguiría de los demás pueblos peninsulares por su elevada estatura y el color claro del cabello, la piel y los ojos. Pero la cuestión es saber si detrás de estos tópicos existe alguna evidencia científica que los respalde y que certifique que los gallegos son genéticamente diferentes.

«Es una cuestión delicada», señala como premisa inicial Ángel Carracedo, catedrático de Medicina Forense de la Universidad de Santiago (USC) y uno de los máximos especialistas gallegos en genética. En su opinión, «todas las poblaciones tienen características genéticas propias, y Galicia no es una excepción». El problema, sin embargo, surge cuando se intentan asociar ciertas peculiaridades genéticas a unos rasgos físicos determinados, como el color de ojos, la estatura o la forma del rostro: «Estas clasificaciones de los grupos humanos han dejado de ser utilizadas, porque la realidad es que no sabemos cuáles son los genes que están detrás de cada uno de los rasgos físicos externos; lo que se hace ahora es trabajar con marcadores genéticos concretos, que sí se pueden estudiar con rigor».

Precisamente este tipo de estudios han dado lugar a curiosos descubrimientos que parecen ratificar el carácter peculiar de la herencia genética gallega. Esta misma semana, un grupo de investigadores de la USC presentaron un estudio realizado con 200 niños gallegos en el que se relacionaba la talla baja con unos genes determinados. Según uno de los coordinadores del estudio, el catedrático de endocrinología Manuel Pombo aseguraba que una alteración en este gen podría explicar que algunos chicos no llegaran a alcanzar una estatura normal aún cuando la media gallega es ya igual a la española.

Otros estudios evidencian la particular resistencia genética desarrollada por los habitantes de Galicia a enfermedades como el cáncer de colon o la tan temida encefalitis espongiforme (el mal de las vacas locas). En esta misma línea, un proyecto coordinado por el profesor Miguel Pocoví, de la Universidad de Zaragoza, demostraba el año pasado que la alteración del gen Apo B 3.500 está directamente relacionada con la hipercolesterolemia. Lo llamativo del estudio es que Galicia acaparaba casi todos los casos estudiados de una mutación que también es frecuente en Gran Bretaña e Irlanda.

Una lectura simplista de estos datos parecería dar la razón a quienes defendían hace más de cien años la existencia de una raza gallega emparentada con otros pueblos atlánticos de presunta raigambre celta. Sin embargo, la realidad es bastante más compleja, según explica el profesor José Luis Blázquez, catedrático de Antropología Física de la USC lo explica así: «Galicia, al igual que otras regiones periféricas, se vio poco afectada por las migraciones procedentes de Oriente Medio, con lo que el sustrato de los pobladores originales se mantiene más intacto que en otras zonas; de ahí el posible parecido de ciertos rasgos genéticos».

Otra cosa muy distinta es que se pueda realizar, a partir de estas particularidades genéticas, un retrato robot del gallego arquetípico. Tal y como explica Blázquez, las características morfológicas de una población no dependen sólo de la herencia genética; intervienen también factores socioculturales como la alimentación, el clima, el tipo de actividad física o el grado de desarrollo socioeconómico: «De hecho, los genes sólo explican en parte el aspecto morfológico, que siempre dependen de la interacción con el medio ambiente; si sólo obedecieran a la herencia genética serían inmutables».

Sin embargo, Blázquez apunta una consideración interesante, y es que el aislamiento de Galicia y las escasas invasiones sufridas, en contra de lo que pudiera parecer, garantizan la diversidad genética: «Aquí es donde se registran los mayores niveles de diversidad genética de la península, junto al País Vasco; lo cierto es que la mezcla de poblaciones y el mestizaje llevan a una homogeneización genética que aquí no se da». Entonces ¿existe una genética gallega propia? Pues depende: puede que sí, o puede que no...


ligazon http://www.lavozdegalicia.es/reportajes/noticia.jsp?CAT=130&TEXTO=100000059411

05/07/07

Os Morancos debates entre fachas e vermes

Sobre las lenguas peninsulares:



Sobre la inmigracion:



Sobre las tareas domesticas:



Sobre las bodas gay´s:



El origen del Hombre:



Servicio militar :